Yo T-Ayudo llevó donación al barrio San Judas

Yo T-Ayudo llevó donación al barrio San Judas

El domingo 16 de junio, Rosa Castillo se encuentra desde la una de la tarde en la cancha de fútbol San Judas, en el barrio del mismo nombre, en el Callao. Su presencia en ese lugar no se debe porque vaya a asistir a alguna actividad deportiva. Ella está ahí porque se ha enterado que los voluntarios del Proyecto Yo T-Ayudo de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, van a donar víveres. A pesar de que siente frío, ella no se amilana. Se hace fuerte porque su familia precisa de los víveres. Rosa vive con un esposo enfermo de cáncer de próstata y dos hijos especiales. En una situación similar a la de Rosa, se encuentra Blanca Nuña. Ella llegó a la cancha deportiva al mediodía. Y es una de las primeras de una larga fila de doscientos cincuenta personas que aguardan con esperanza poder recibir alguna de las bolsas con víveres que se repartirán en algunos minutos. Blanca lleva tres días con té y pan, puesto que lo poco que su pareja puede conseguir, lo destina para sus cuatro menores hijos. A las tres de la tarde, el responsable de esta actividad, el pastor Jesús del Carpio, tras dar la bienvenida a los presentes, habló del versículo de San Mateo 25:35 que dice: Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis. Con estas palabras, Del Carpio explicó a las doscientos cincuenta personas que, si bien los alimentos que la tierra nos ofrece son importantes para alimentar el cuerpo, más importante es el alimento que Dios nos ofrece para poder vencer todos los obstáculos que encontramos en la vida, como la falta de trabajo, la delincuencia, la drogadicción, males que lastimosamente proliferan en el Callao y afectan sobre todo a los jóvenes. Antes de despedirse, Jesús del Carpio invitó a los presentes a recibir de manos de los voluntarios un paquete de alimentos. Caras de alegría pudo observarse en los beneficiados. Cuando llegó el turno de Rosa y Blanca, las dos madres agradecieron con voz entrecortada el apoyo que recibían, porque para ellas los víveres ayudarán en mucho a la alimentación de sus hogares. Por la Comunidad Vecinal San Judas, el dirigente Luis Sandoval resaltó el apoyo de los voluntarios del Proyecto Yo T-Ayudo de la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo, puesto que, según él, hasta ese día, ninguna institución religiosa se había acercado a ellos para tenderles la mano. El Barrio San Judas es considerado por la policía como uno de los barrios más peligrosos del primer puerto, debido a la alta tasa de delincuencia. Otros males que lo aquejan, son la prostitución, venta de drogas y la presencia de barras bravas. Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis. (Mateo 25:35).