Los tres consejos

Los tres consejos

Una pareja de recién casados que vivía en un pequeño pueblo, era muy pobre. El marido le propuso buscar un empleo y trabajar lejos. Lo único que le pidió fue que le fuera fiel. Caminó días, hasta encontrar un hacendado que lo aceptó. Le pidió que ponga su dinero en una cuenta de ahorros hasta que se vaya. Trabajó 20 años, sin vacaciones. Después, le dijo que quería regresar a su casa. El patrón propuso elegir entre darle tres consejos o el dinero. Finalmente, le dijo que quería los consejos: -Nunca busques atajos, los caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida. -Tené cuidado con la curiosidad, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal. -No tomes decisiones en momentos de odio y dolor, pues podés arrepentirte demasiado tarde. También le dio tres panes, uno para compartir con su familia al llegar. Dos para comer durante el viaje y el tercero es para comer con tu esposa, cuando llegues a tu casa. El primer día de viaje, alguien le indicó un atajo. Comenzó a caminar por allí, hasta que recordó el primer consejo y volvió a su camino. Después, supo que el atajo lo llevaba a una emboscada. Encontró una pensión y se acostó a dormir. De madrugada se despertó asustado por un grito. Se dirigió a la puerta, pero se acordó del segundo consejo y volvió a dormir. Al amanecer, el dueño de la posada le dijo que su hijo tenía crisis de locura y si se acercaba podría haberlo matado. Después de muchos días vio entre arbustos la silueta de su esposa, pero no estaba sola. Un hombre estaba en su regazo y le estaba acariciando el cabello. Su corazón se llenó de odio, quiso matarlos. Pero respiró profundo y recordó el tercer consejo. Decidió no matarla, pero antes confrontarla. Cuando la esposa le abrió la puerta lo abrazó afectuosamente. Entonces, con lágrimas en los ojos le dijo: -Yo te fui fiel y me traicionaste… Ella le respondió que le fue fiel, el hombre que había visto era su hijo de 20 años. -Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada. Él partió el pan y al abrirlo, se encontró con el pago de sus veinte años de dedicación.