Los herederos entregan su vida en el Altar

Los herederos entregan su vida en el Altar

¿Quiénes son los verdaderos herederos de las promesas de Dios? ¿El mundo? ¿Quiénes asisten a una iglesia? ¿Los bautizados? La verdad es que solo aquel que tiene la presencia de Dios dentro de sí es heredero a cada una de Sus promesas. Es claro que todos pueden ser herederos, todos tienen esa oportunidad, pero ni todos los son. Solo quien tiene el carácter de Dios y Su esencia es el verdadero heredero. Quien tiene el carácter de Dios comprende que Su voluntad es que tengamos lo mejor y, por ello, debemos usar el arma más infalible que nos ha dado: la fe. Esa palabra tan corta es capaz de cambiar la situación más complicada que pueda existir. Pero esa arma solo puede ser fortalecida a través de oír la Palabra de Dios. Tal como está escrito en Romanos 10:17: “Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios”. Solo usando la fe es que nos tornamos hijos de Dios. Por la fe recibimos el Espíritu Santo y es por la fe que nos entregamos en el Altar para andar en rectitud, obediencia y sacrificio. Es decir, los herederos, por la fe, dan su vida. No hablamos de ser de una religión, más sí de asumir un compromiso con Dios. Uno sincero y firme. ¿Hay alguna área de su vida que no está conforme a las Promesas? ¿Su familia está desunida? ¿Está enfermo o tiene un familiar con una enfermedad incurable? ¿Las puertas estas cerradas en su negocio o trabajo? Nosotros no debemos compararnos con nadie. Solo con la Palabra de Dios, pues su vida es el resultado de su entrega. ¿Usted ya se entregó a Dios? Si aún no lo ha hecho. ¡No hay tiempo que perder!