La fiesta no es lo más importante

La fiesta no es lo más importante

Muchas parejas suelen prepararse con bastante antelación para uno de los días más felices de sus vidas: el casamiento. Son varias cosas que los novios tienen en mente y la fiesta es una de ellas. Según profesionales en el área como los wedding y event planners, en promedio, para 100 invitados, el costo no baja de los 500.000 pesos. Este valor suele incluir catering, salón, ambientación, disc jockey, producción de fotos y video, centros de mesa y cotillón. A esto se le añade también el costo del vestido, el traje del novio, el maquillaje, el peinado, los shows, el traslado y las invitaciones. Hay parejas que comienzan la vida matrimonial endeudadas debido a los elevados gastos de una fiesta que duró pocas horas. El origen del verdadero problema Una fiesta glamourosa no garantiza un matrimonio exitoso. Usted podrá recordar algún famoso que se casó y tuvo una fiesta millonaria y, tiempo después, se divorció. El problema no está en la fiesta, sino en lo que usted prioriza. Si su enfoque está en lo material y no en el Altar, su matrimonio estará destinado al fracaso. Porque es en el Altar de Dios donde realmente comienza el verdadero éxito de una pareja. Algo tan simple pero ignorado por muchos. ¡Sea sabio y priorice el Altar!