El Espíritu de la Verdad

El Espíritu de la Verdad

El Espíritu Santo nos guía a toda la verdad y la verdad se caracteriza por todo lo que es justo y correcto. Pero, lamentablemente, muchas personas prefieren la mentira y sienten placer en la mentira. Dios nos ha dado el Espíritu de la Verdad, el Espíritu de la Luz, el Espíritu del discernimiento, el Espíritu de la Justicia. Por eso, cuando usted tenga el Espíritu de la Verdad, seguirá enfrentando dificultades, pero Él lo guiará para que tome las decisiones correctas y usted cosechará los frutos de esas decisiones – esto se llama fe inteligente. Cuando usted busca que Dios le dé una dirección, Él lo guía y le muestra con quién debe casarse, qué debe comer, o qué debe hacer y qué no debe hacer, porque su vida es muy valiosa para Él. Su vida es mucho más de lo que usted ve en el espejo, es más que esa cáscara. Existe algo superior que es eterno: su alma. Y, cuando usted muera, su alma se despegará de su cuerpo y vivirá eternamente, porque ella jamás morirá. Por lo tanto, la elección que usted haga aquí, hoy, ¡determinará en qué lugar usted pasará la eternidad! “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por Mí.” (Juan 14:6) De esta manera, quien se entrega al Espíritu de Dios, para que Él haga morada, se vuelve una persona fuerte, resistente, llena de paz y de alegría. Al entregarle la vida a Jesús, todos los problemas se transfieren a Él, pero debe haber sinceridad. Debe ser como un matrimonio, sin misterios entre la pareja, porque los dos se vuelven un solo cuerpo. Esta actitud es una representación del Espíritu Santo que, cuando ingresa a nuestro interior, ocupa cada milímetro de nuestro cuerpo. No importa si usted es el pecador más grande de la faz de la Tierra, si usted se entrega 100 %, Dios le da a usted todo lo que a Él le pertenece y, a partir de ese momento, Él es el responsable de su vida. Usted no depende de nadie, ¡es usted quien decide! Si quiere estar en la presencia del Creador de los Cielos y de la Tierra, tendrá paz en el lugar que se encuentre, porque el Espíritu de la Verdad habitará en su interior.