Acosadas: 474 en el 2018

Acosadas: 474 en el 2018

Entre enero y febrero, al igual que la periodista Melissa Peschiera, 94 mujeres ya fueron acosadas sexualmente. ¿Cuál es el perfil psicológico de los agresores?   “Perro, perro. Soy tu perro. Mátame, pégame, patéame, hazme todo lo que quieras, yo te amo”, se lee en uno de los mensajes que Andrade Beteta le envía desde su cuenta de Twitter a Melissa Peschiera desde inicios del 2017. Los mensajes de Beteta no solo son virtuales. El último 22 de abril, con ocasión del cumpleaños de Melissa, le envió un ramo de flores a su casa con la siguiente frase: “Este presente de cumpleaños de ramo de rosas rosadas bebé son para la dama reina Melissa, maravillosa y la más bellísima del universo entero”.   La periodista ya lo ha denunciado y ha logrado garantías para ella y su familia; sin embargo, Andrade continúa acosándola.   Al igual que Melissa, a inicios del año pasado, Eyvi Ágreda vivía su propio calvario. Un excompañero de trabajo de nombre Carlos Hualpa la acosaba constantemente. Durante meses, Carlos le mandaba presentes (peluches, flores y chocolates) y la esperaba siempre afuera de su trabajo. Incluso un día se le declaró. Como Eyvi no le hacía caso, a fines de abril del 2018, Hualpa decidió prenderle fuego dentro de un bus no sin antes gritarle: “si no eres para mí, no serás de nadie”.   ¿Los hombres que acosan sexualmente, como Andrade Beteta y Carlos Hualpa, lo hacen porque sufren algún problema mental o porque son machistas? Depende, dice Claudia Tassara, psicoterapeuta del consultorio del mismo nombre y con 20 años de experiencia.   Según la profesional, hay casos donde el acosador fue agredido sexualmente, sufrió de violencia física y de abandono siendo niño. Otros, por falta de fortaleza emocional, no toleran la frustración, el rechazo, etc. Estos son los típicos machistas.   Un grupo menor, pero no por ello significativo, son los hombres que valiéndose de su poder en el trabajo, universidad o colegio, acosan a la víctima con alguna promesa para así lograr algún favor sexual, agrega la especialista.   De acuerdo con la ONG Plan Internacional-Perú, el 89 % de los casos de acoso sexual se presenta en las calles. El 12 % en el transporte público y el 11 % en los alrededores de los colegios.   La psicóloga Jennifer Cortez si bien reconoce que algunos acosadores pueden sufrir algún problema mental, el grueso lo hace porque cuando fueron niños se les socializó para creer que las mujeres son inferiores a ellos y que, por lo tanto, pueden perseguir, acosar y someter a sus parejas o a las que no lo son pero les gustaría que fueran. Sin embargo, aclara, para que un hombre se vuelva acosador debe sufrir previamente de baja autoestima, aunque no es la única causa.   Se las culpa Según Claudia Tassara, las mujeres que sufren de acoso sexual muchas veces se sienten culpables porque la sociedad misma las hace sentir así cuando las juzga por su forma de vestir o por llegar tarde a casa. Y esto genera en las víctimas ansiedad, depresión, incluso miedo. Mientras que en lo físico, produce inapetencia, nauseas, vómitos e insomnio. Jennifer Cortez señala que las víctimas también enfrentan una situación de vulnerabilidad al encontrarse sin mecanismos de información y de acción que les permitan enfrentar el acoso. Por esta razón prefieren callar y seguir viviendo un ciclo de violencia que nunca acaba. Si queremos cambiar esto, dice, la víctima debe saber a dónde acudir para salir de la situación en la que vive, y para ello puede ir a las instituciones competentes con el tema. “La idea es que pierdan el miedo y denuncien; no hay otra forma”, asegura Cortez. Eyvi Ágreda no hizo esto y al final su acosador la quemó; semanas después, a causa de las heridas, murió.   ¿Dónde acudir? Si eres víctima de acoso sexual o de alguna de las modalidades existentes, la doctora Eliana Revollar, adjunta para los Derechos de la Mujer de la Defensoría del Pueblo, señala que lo primero que debe hacer es tomar conciencia que esas acciones no deben ser toleradas y comunicar lo ocurrido a la familia. Luego, denunciar inmediatamente a las comisarías, centros de emergencia mujer, fiscalía o juzgados de familia. “Si no tienes pruebas, no importa. Tu declaración es una prueba que puede ser complementada con pericias como la psicológica”, sostiene.   Una vez recibida la denuncia, agrega Revollar, la autoridad valorará el riesgo en la que se encuentra la víctima y el juez deberá conceder las medidas de protección.   Indiferencia A pesar que se ha avanzado en la visualización del acoso sexual contra las mujeres y cada año hay más denuncias, la representante de la Defensoría del Pueblo afirma que aún existen operadores de justicia que no asumen esta problemática de violencia porque lo han minimizado. Y esta es una práctica muy extendida, tolerada y permitida en nuestra sociedad. Lo que ha originado que las mujeres vean afectadas su dignidad humana, su libertad, su salud integral, así como sus derechos al libre tránsito, a la seguridad ciudadana y al derecho de vivir en un mundo libre de violencia. “Esto cambiará cuando quienes ejerzan una instancia en la administración de justicia, internalicen que el acoso debe ser investigado y sancionado ejemplarmente”.       ESTUDIO En febrero del 2017, la Defensoría del Pueblo reveló que en Lima Metropolitana, 9 de cada 10 mujeres sufrieron acoso sexual callejero.     LÍNEA DE EMERGENCIA Si eres víctima de acoso o chantaje sexual, puedes llamar a la Línea 100 o escribir al Chat 100.     “Los procesos para las denuncias son engorrosos”   Sheridan Medina, presidenta del Colectivo Paremos el Acoso Sexual Callejero, analiza los avances para prevenir y sancionar el acoso en el país.   —Según el MIMP, en el 2018 se registraron 474 casos de acoso sexual y en los 2 primeros meses del año ya suman 94. ¿Esto significa que hay más denuncias? —La mayor respuesta del Estado, de las organizaciones civiles y los medios de comunicación que brindan información de cómo denunciar, ha hecho que las mujeres tengamos más conciencia sobre este tipo de violencia que antes se aceptaba. Y en buena hora que las denuncias hayan crecido más que hace cinco años.